Hay dos alternativas para abortar en casa de forma segura: la primera de ellas es utilizando la pastilla misoprostol (miso) en solitario; y la segunda, es combinar ésta misma con mifepristona (mife).
La mifepristona funciona bloqueando la actividad de la progesterona (hormona responsable de retener el producto dentro del útero.) Cuando la mifepristona se combina con misoprostol antes de las 13 semanas, la eficacia del aborto se eleva hasta en un 98%.
RECUERDA: los protocolos de la OMS y la FIGO ÚNICAMENTE avalan el aborto con pastillas. NUNCA te pongas en riesgo al intentar abortar con hierbas, jarabes o utensilios que pudieran lastimarte.




Es recomendable que realices un nuevo ultrasonido dos semanas después de haber realizado el procedimiento para corroborar que haya sido completamente exitoso.
Las pruebas de embarazo de orina pueden mostrar un resultado positivo incluso 3 o 4 semanas después de usar las pastillas, aunque la interrupción del embarazo haya sido exitosa.
Si después de haber utilizado las pastillas aún tienes síntomas de embarazo (nauseas, dolor de mamas, fatiga, etc.) es importante que visites a un médico y/o realices un nuevo ultrasonido.
Si tienes relaciones sexuales sin protección anticonceptiva es posible que quedes embarazada nuevamente, incluso una semana después de haber interrumpido un embarazo. Es recomendable que consideres utilizar algún método anticonceptivo si es que no está dentro de tus planes tener un nuevo embarazo en este momento de tu vida.
Tener relaciones sexuales con penetración vaginal. (Si esto no es posible, es importante que utilices condón, para evitar algún tipo de infección o un nuevo embarazo.)
Nadar
Introducir cualquier objeto a tu vagina, incluidos los tampones o copa menstrual.
Realizar algún esfuerzo físico, como ejercicio, cargar objetos pesados, caminar excesivamente o subir demasiadas escaleras.